martes, 9 de noviembre de 2010

VERGÜENZA AJENA



VERGÜENZA AJENA
(Sobre La Torre de Esteban Hambrán y su Alcalde).

“Ya soy mayor, ya soy memoria, y a partir de ahí no podrás conmigo” (Juan Marsé, Si te dicen que caí), en homenaje a todos los veteranos antifascistas, en general, y a D. Daniel Serrano Recio, en particular.

No es la primera vez que escribo sobre la actuación municipal en esta localidad toledana, me gustaría que fuera la última relativa a este asunto y que pudiera, en adelante, hablar de normalidad democrática, que sus calles estuvieran libres de homenajes a los golpistas o que su colegio público llevara el nombre de alguien que haya dado ejemplo de virtudes en vez de ser un elemento que se significó por su intolerancia y criminal hacer.
Pero quisiera recapitular lo acontecido desde hace unos años respecto a la solicitud hecha al máximo responsable municipal respecto a este tema.
Desde la Asociación “Foro por la Memoria de Toledo” se enviaron dos cartas al Sr. Alcalde para que tomara en consideración la necesidad, por simple higiene democrática, de retirar los nombres de las calles y el del colegio público y que se rindiera homenaje a aquellos torreños que sufrieron la persecución, represión, exilio y muerte por defender la legalidad constitucional que representaba la República. De entre ellos mencionar al Alcalde, Pedro Caballero, y el Teniente Alcalde, Eudaldo Serrano, militantes del PSOE y asesinados, el primero en Talavera y el segundo en Madrid. El silencio fue la respuesta por parte de la autoridad, nos queda la esperanza de que al menos fueran al papel para reciclar.
Descendientes de esta localidad, algunos de los que todavía viven y sufrieron la cárcel y el exilio, hijos de estos y amigos tenían contacto con nosotros y habíamos coincido en homenajes y actos, intercambiamos información y, en algunos casos, el ánimo de pensar que algún día nuestro país se normalizará, que se sabrá la verdad, se hará justicia y se reparará a las víctimas, maduramos la idea de buscar apoyos para exigir a las autoridades locales que hicieran cumplir la ley, esa que está escrita y la otra que hace suponer que un estado, que una sociedad democrática no puede homenajear al fascismo. Por ello se inició una recogida de adhesiones para exigir que se cumplieran estos deseos, estos anhelos de justicia. Durante meses llegaron conformidades desde todas partes, en particular de Francia y España. Hasta 636 se lograron aunque después de su envío siguieron llegando más. Para el 14 de abril se decidió enviar al Excelentísimo Ayuntamiento de La Torre de Esteban Hambrán esta suma de voluntades. La fecha, como es natural, no era elegida de forma ingenua, tiene un significado especial en la idea de un país que quiso ser dueño de su futuro y que se truncó por la acción de la reacción fascista y los poderes económicos, militares y eclesiásticos en 1936.
Este documento se trasladó también a Instituciones provinciales y regionales, a éstas, y por simple rigor con la protección de datos, solo se les envió la carta al Ayuntamiento ya que la relación de adhesiones contenía datos personales y la protección de ellos correspondía en primera instancia a quienes lo recogían y a su destinatario, el Ayuntamiento de la localidad. De las Instituciones a las que se envió esta petición, la Diputación provincial ha guardado silencio hasta le fecha, la presidencia de la Junta de Comunidades lo hizo hasta el cambio de gobierno donde el Consejero de Presidencia (puede ser que más sensible o recogiendo el documento de algún cajón del despacho del presidente) respondió, eso si en una carta amable y políticamente correcta, en definitiva aludiendo a la autonomía y a las competencias municipales. Debemos reconocer y agradecer al Defensor del Pueblo de la Comunidad que haya sido la única Institución que ha tomado cartas en el asunto y abierto un expediente para recabar información respecto a la actuación municipal. Malos tiempos cuando hay que agradecer y defender lo obvio, que haya que alegrarse de que alguien quiera hacer cumplir la ley.
Recuerdo que en la fecha de la presentación de esta solicitud y ante las preguntas de un medio de comunicación el regidor de la comunidad hiciera gala de su actitud chulesca y despótica, de su burla a los principios democráticos que debe defender desde su puesto de representante del estado en su localidad. Hizo afirmaciones tan graves como las de que cambiar los nombres podría ser contraproducente (se ve que la aplicación de la ley es a criterio personal de este individuo o de que podría cambiar el nombre del Colegio Público por el de un santo (declaración que no sólo es provocadora si no que contradice su defensa de que la competencia de este asunto corresponde al Consejo Escolar).
Han pasado más de seis meses donde las únicas comunicaciones recibidas son desde la sede del Defensor del Pueblo para informarnos de los avances del sumario. Pero la pasada semana se recibió una carta del Ayuntamiento donde se comunicaba lo siguiente.
El día 18 de mayo (por la actitud de del Sr. Alcalde pensé que la fecha era en julio) se celebró un pleno en el Ayuntamiento, parece ser que hasta que no han recibido la comunicación del Defensor del Pueblo no se han decidido a contestar, donde se debatió la carta enviada por el Foro por la Memoria de Toledo de 14 de abril. El debates para enmarcar, dice el Sr. Alcalde que no está totalmente de acuerdo con lo que se indica en el escrito toda vez que no tiene conocimiento de que existan en el municipio enseñas como se dice. En cuanto a los nombres de las calles a la que se alude de José Antonio Primo de Rivera, no figura así ni en el callejero municipal ni en las placas de la calle, y si José Antonio a secas, sin más. Lo mismo ocurre con la calle Mártires que se puede interpretar como mártires de uno u otro bando o como mártires en sentido indefinido. Por lo que se refiere al Colegio, no pone en duda si es o no verdad lo que se dice en los escritos presentados, pero la cuestión es que el nombre de los Colegios Públicos no los asignan los Ayuntamientos. El procedimiento que se sigue para ello, según la actual normativa es el de que a iniciativa del Consejo Escolar del Centro se solicita informe al Ayuntamiento, quien si lo estima oportuno lo emite oportuno lo emite en sentido favorable a la propuesta formulada por el Consejo Escolar y posteriormente la Delegación de Educación de la Junta de Comunidades es la que aprueba la nueva denominación. Indica también que si es cierto que anteriormente la plaza de la localidad se denominaba del Generalísimo, pero por acuerdo plenario fue sustituido por el actual de la Constitución. Por todo ello considera que actualmente no hay ninguna calle que cumpla las condiciones que se manifiestan en los indicados escritos y que el nombre del Colegio no puede ser modificado por el Ayuntamiento, por lo que entiende que no procede realizar actuación alguna al respecto.
Las intervenciones de los concejales “populares” son de un nivel demostrativo de ese dicho “de casta le viene al galgo”. Que si no es pertinente cambiar los nombres de un signo por los de otro, a parte de los trastornos a los vecinos, que si hay cosas más importantes, que si van a venir forasteros a enseñarles lo que tiene que hacer, etc.
El Concejal Félix Martín manifiesta que en cuanto se refiere al nombre del Colegio “él ha visto un poco de la historia del mismo y resulta que Juan Aguado pagó en su día con su dinero el Colegio. Por todo ello considera que si es así no puede venir nadie después a intentar quitar ese nombre”. El concejal José Mª Serrano le pregunta sobre la fecha y este le contesta que sobre 1941.
El Alcalde interviene da lectura a un documento donde expone que con fecha de 4 de julio de 1931 D. Vicente Santana se dirigía al entonces Ministro en que se solicitaba la construcción de un colegio para los niños y niñas de la localidad. Posteriormente mediante otro escrito fechado unos días después se contesta desde el Ministerio a D. Vicente Santana, indicándole que se daban las órdenes oportunas para que se tramitara la petición realizada. Posteriormente en el año 1934 se encargó e proyecto que fue ejecutado. Bien, hay más intervenciones y se somete a votación la petición de cambio del nombre de las calles. Hay 5 votos en contra (los del Sr. Alcalde, que se unen a los cuatro del PP) por 3 de los concejales del partido que gobierna, donde falta uno que debió faltar o ausentarse ya que no hay más explicaciones. Los concejales del PSOE, menos su cabeza de lista que votó con la posición, votan a favor del cambio siempre que se ponga un nombre que no tenga ninguna significación de signo político.
En lo tocante al cambio de nombre del Colegio Público se reafirman en que la competencia no es del Ayuntamiento, pero los miembros del grupo popular (aquí no dice si incluye al Alcalde) indicaron que independientemente de lo que pudiera decir el Consejo Escolar ellos mantienen su postura de que no se cambie el nombre.
Termina el escrito con el recuerdo del S. Secretario del Ayuntamiento de que este acuerdo pone fin a la vía administrativa y que se puede interponer recurso de reposición potestativo ante el Pleno del Ayuntamiento o acudir recurso contencioso-administrativo.
Ahora es el momento de profundizar en el desarrollo de lo expuesto en ese Pleno. Porque lo que se dilucida no es una cuestión jurídica, la ley llamada de la Memoria Histórica deja relativamente clara cual es la actuación de las administraciones públicas respecto a las exhibiciones de nomenclaturas franquistas en lugares públicos, de lo que hablamos es de voluntad política, de salud democrática, de que dejemos de una vez de ser rehenes del fascismo y que los verdaderos principios de una sociedad democrática entre por los poros de la ciudadanía, aunque con estos representantes públicos la cosa sea complicada, por ser ellos los primeros que están imbuidos de ese franquismo sociológico.
En primer lugar analizo la intervención de D. Ángel Marinas para explicar que los nombres de José Antonio y Mártires no tienen el significado que nosotros les damos. Creo que no solamente nos toma por tontos es que, además, emplea un sadismo hacia todos aquellos que fueron represaliados (la mayoría de su partido) por defender la legalidad democráticamente elegida por el pueblo español y entre ellos uno que ejercía el mismo cargo que el ahora ocupa, Pedro Caballero asesinado en Talavera. Tal vez nos llegue a decir que el aludido José Antonio podría ser algún cantor de coplas del pueblo o un benefactor de la sociedad de la época, o quien sabe que parida se le podrá ocurrir, pero el nombre de esa calle es la del fundador del partido fascista cuyo máximo representante en la localidad era Juan Aguado López. En cuanto a la calle de los Mártires le diré algo sobre indagaciones referidas a ese nombre. Según ellas esta calle se llamó de Madrid, para después pasar a llamarse Mártires de Jaca en 1931 en honor a aquellos hombres (los capitanes Fermín Galán y Ángel García fusilados en 1930) y que representan la lucha contra el poder despótico de Alfonso XII. El hecho de retirar la alusión a Jaca y dejar Mártires se comprende dentro del mensaje del franquismo de que la sublevación militar fascista de 1936 era una cruzada y que sus muertos fueron mártires, cuestión inequívoca del apoyo de la iglesia católica al golpismo y terrorismo represor del franquismo.
De la intervención de los concejales populares mucho no se puede añadir, representan las esencias de los que un día se rebelaron contra la legalidad, hijos políticos de aquellos que sustentaron el golpe y dignos herederos del señoritismo del que hacían gala los amos de tierras, hombres y mujeres, dueños de todo y con derecho a todo. De ahí que no sea de extrañar la intervención de uno de ellos que, añadiendo ignorancia a sus ganas de adular a sus jefes, llega a decir que el tal Juan Aguado pagó el colegio y fue en 1941 cuando se inauguró. El líder fascista había muerto el 2 de agosto de 1936 por lo que es de gran duda que cinco años después se pagara el importe de la construcción del colegio. Hacía 5 años que a lo mejor un Azarías había cumplido con hacer justicia.
Es más, para que tengan información (aunque dudo que no lo sepan y sea la continua manipulación la que ejercen para intoxicar) que ofrecemos de manera altruista los datos recogidos sobre el tema nos dicen que en 1936 el teniente alcalde de la localidad y tesorero del pueblo, Eudaldo Serrano, poseía los bonos canjeables por dinero en los bancos que el gobierno del Frente Popular facilitó para construir las escuelas con arreglo a su programa de reforma educativa que defendió en su programa para las elecciones de 1936, cuestión prioritaria junto a la reforma agraria. A la entrada fascista en el pueblo los miembros del Ayuntamiento salieron del pueblo y Eudaldo se llevó consigo los bonos a Madrid ya que las obras del colegio estaban iniciadas pero no acabadas. Estando detenido en la cárcel de Yeserías, en 1940, fue a visitarle Valentín Recio el cual debía tener algún cargo en la alcaldía de La Torre, para reclamarle la entrega de los bonos sobrantes, la contestación de Eudaldo fue que esos bonos estaban en su casa de la calle Covarrubias nº 34 de Madrid cuando los falangistas fueron a detenerle y desaparecieron con otras cosas más. Al parecer esto no fue informado al pueblo. Las escuelas fueron inauguradas a primeros de 1937.
No voy a defender la postura de los concejales socialistas, si bien es cierto que votaron a favor del cambio y que su jefe de filas actuó como un tránsfuga que, además, utilizó subterfugios para no cumplir la ley, el decir que se pongan nombres sin ninguna intencionalidad política es igualar a los que violaron la legalidad con ciudadanos que defendieron las instituciones democráticas. No se puede poner a la misma altura a José Antonio que a Largo Caballero, no podemos equiparar a personajes que dieron un golpe de estado con otros como Pablo Iglesias o Victoria Kent, por no dar una larga lista de nombres. Es más hasta se podrían indagar los nombres que un día tuvieron antes de la sublevación fascista.
En fin, acabo diciendo que siento vergüenza ajena de la actuación del Sr. Alcalde. Que no solamente incumple las leyes si no actúa con desprecio hacia la Institución que rige, una Institución que debe presidirse con el respeto hacia los principios democráticos y que no puede honrar a personajes que violaron esas máximas.
Con mi más profunda tristeza envío un saludo a todas las personas de bien que no dudo habitan en LA TORRE DE ESTEBAN HAMBRÁN.



Emilio Sales Almazán
Presidente del Foro por la Memoria de Toledo.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

3 DE NOVIEMBRE DE 1940, HACE 70 AÑOS...




Tal día como hoy, hace 70 años, moría en Montauban (Francia) una de las personalidades más importantes de la historia política e intelectual de nuestro país. Una persona que se comprometió con la democracia y la República. Debo decir que Manuel Azaña, Don Manuel como decía mi padre, es una figura que sobrevoló en mi casa como un familiar que estaba silenciado pero que existía en algún lugar, eran épocas donde su solo nombre podía provocar disgustos a quien osara pronunciarlo y solo en edad adulta mi progenitor me contó algunas cosas sobre este hombre clave en la historia de España.
Ahora veo las estanterías de la biblioteca familiar y compruebo la admiración (justo respeto) que mi progenitor tenía por el político alcalaíno. Sus Memorias, Diarios y otros estudios sobre Azaña tienen cabida en las estanterías.
Un par de anécdotas me vienen a la mente. La primera el mitin multitudinario que ofreció a los valencianos en la capital del Turia y que mi padre recordaba con admiración. La otra una conferencia que dio el político Augusto Barcia Trelles en la sede de Izquierda Republicana en Valencia en la Plaza de Emilio Castelar y que hizo a mi padre (que en esos momentos estaba jugando al ajedrez), miembro de la Juventudes de IR, subir para compartir estrado. ¿Será que en aquellos tiempos los políticos no eran “clase”?, no lo se pero estudiando algún libro de Azaña (por ejemplo “Diarios 1932-1933, los cuadernos robados” me parecían mucho más cercanos.
Indudablemente el Presidente de la República estaba lejos ideológicamente de mi, pero eso no quita para que a través del conocimiento de su trayectoria me pareciera una persona de inmenso carisma, de una gran honradez, una figura muy alejada de ciertos tipos que ahora quieren apropiarse de su figura, ya sabemos la desfachatez de la derecha española y de alguna parte de la llamada izquierda.
Azaña, Don Manuel, murió en el exilio, como un inmenso número de españoles y españolas que debieron salir de España ante la perspectiva de la muerte, de la gran ola de muerte que desplegó el fascismo. El nazismo también le seguía los pasos, creo que su edad no era “propicia para tan fatal desenlace” pero la pena debió ser juez cruel para acelerar su muerte.
Sean estas líneas para recordar a un hombre de bien.

jueves, 28 de octubre de 2010

MARCELINO CAMACHO EN LA MEMORIA

CONFIESO QUE HE LUCHADO

Camarada, Compañero. Es triste tener que escribir estas líneas, significa que nos dejas, que te vas a ese lugar llamado Memoria que es el alma de los que no creemos en las historias que nos impusieron. Esas historias de resignación ante las desgracias que nos quieren imponer los que detentan el poder y te piden aquello de que “dios proveerá”. Pero ya sabes que nunca se muere mientras estés en el recuerdo de las gentes que te quisieron, te apreciaron y de aquella por las que luchaste con altruismo, sin esperar nada más que la historia sea escrita por esa mayoría de personas de bien, por esa clase trabajadora a la que tu ayudaste a dar la libertad. Hoy, cuando algunos piensan que las conquistas sociales son simples regalos de los detentadores del poder, tu ejemplo debe servir para demostrar que cada victoria ha costado sudor, sangre, lágrimas, represión, cárcel, torturas y muertes, muchas muertes.
Ha sido un honor conocerte, has sido un privilegio, desde hace años te he tenido como referencia ética y moral. El paradigma de la integridad cuando el travestismo ideológico se hace dueño de tanta gentuza. Coincidí contigo en muchos actos, asambleas, congresos, etc., pero una imagen que guardo en mi “disco duro” es algún viaje en metro donde coincidíamos camino a reuniones. De esta actitud (cuan lejana a los fastos que utiliza la autollamada “clase política”) tuve que salir al paso cuando delante de mi cara hablaban de coches de lujo con chófer y que vivías en una casi mansión. ¡Cuánto hijo de perra!, cuando te he visto llegar con un compañero de trabajo que te llevaba en un coche pequeño, de color blanco y cuya marca no recuerdo, y cundo has vivido toda tu vida en ese pequeño piso de Carabanchel. Claro que la dignidad no vende en este mundo y en esta sociedad sin principios tan nobles como los tuyos y los de muchos otros que han pasado toda su vida luchando por la igualdad, la libertad y el socialismo.
Hasta siempre Camarada, hasta siempre Compañero, intentaremos seguir tu ejemplo de honradez.


*Confieso que he luchado es el título de las Memorias de Marcelino Camacho.




Emilio Sales Almazán
Militante del Partido Comunista de España y de Izquierda Unida.
Presidente del Foro por la Memoria de Toledo.

domingo, 17 de octubre de 2010

MANDA UEBOS

(Sobre los 19 milicianos asesinados en Granada)

El pasado sábado leí la noticia de la inhumación de 19 milicianos que fueron asesinados en las afueras de Meligís, en el municipio granadino de El Valle. Entre el 15 y el 25 de febrero de 1937, estos militares del Cuerpo de Carabineros fueron apresados por grupos falangistas, fusilados y enterrados en una fosa común. Eran jóvenes de entre 16 y 20 años y murieron de un tiro en la nuca. Hasta aquí la historia de lo que leí, la historia repetida pero no por menos indignante.
He dejado pasar unos días, creía oportuno reposar la rabia, la ira (no hay libertad sin ira), para poder dar una opinión de lo acontecido en ese funeral a los defensores de la legalidad que fueron asesinados por los fascistas. Me da la impresión que se les ha vuelto a asesinar, no han podido, no podrán arrebatarles la dignidad, pero el acto es una prueba de la desvergüenza institucional y de la complicidad de aquellos que dicen querer recuperar la memoria antifranquista.
Tras la lectura una serie de preguntas me asaltaron. Cuando se habla de recuperar la memoria de aquellos que murieron por defender la legalidad democráticamente elegida por el pueblo español ¿de qué memoria hablan, de la memoria asesinados, o de los actuales caciques del pueblo? ¿De los que murieron, de sus ideales o la de las autoridades civiles, militares y eclesiásticas que asistieron al acto?
¿En que lugar han leído que en la Constitución española de 1931, la ley de leyes, la ley que que permitió a los españoles pensar en ser dueños de su destino y que violaron los que asesinaron a estos jóvenes, y donde la iglesia fue soporte fundamental para el golpe de estado y colaboradora en la represión franquista, ponga que el estado español es confesional?*
¿Cómo se permite el lujo el señor alcalde de erigirse en el portavoz de los sin voz? ¿Donde está el estudio histórico de lo acontecido y de quienes eran estos milicainos republicanos?
El señor cura afirma que “se merecen esta despedida...yo no soy quien para imponer a nadie mis creencias...pero la historia está ahí”. Que desfachatez, a usted nadie le impone nada, ya tiene quien se lo pone en bandeja, pero además intenta falsear la historia. Precisamente la historia está ahí, pero nos la han contado los vencedores, y entre ellos está la secta a la que usted pertenece.
Sean estas líneas mi más sentido y humilde homenaje a estos soldados, a estos milicianos de la libertad.
¡Viva la República!

*Artículo 3º de la Constitución española de 1931. “El Estado español no tiene religión oficial”.

GRO HARLEM BRUNDTLAND



Quien vea este título podrá pensar que me he vuelto loco, lo comprendo, son palabras extrañas en nuestra lengua, pero es un nombre de una persona, de una mujer. Gro Harlem Brundtland es una médica que fue primera ministra de Noruega, también dirigió la Organización Mundial de la Salud y que ahora es enviada de la ONU para el cambio climático. Tiene 71 años y en 1987 dio a luz el concepto “desarrollo sostenible”. No quiero con estas líneas poner en un pedestal a esta ciudadana pero en una entrevista concedida a El País (en esa última página que a diario es la primera que leo) donde hace una serie de declaraciones que para mi quisiera que prendieran en la conciencia de nuestro país, de nuestros políticos, de nuestros ciudadanos. Viaja casi una tercera parte del año por todo el mundo, no tiene secretaria/o, no tiene oficina, ni señora de la limpieza (tampoco ningún señor que la limpie, lo digo por cierto “machismo” en la reacción). Dice que así es más independiente. Pero hay una frase que entrecomillo por darme una visión más clara de cómo se vive el servicio público en otros países, dice “es que soy noruega…allí la distancia entre los políticos y la gente es más pequeña”.

viernes, 15 de octubre de 2010

VIVA FRANCIA

VIVA FRANCIA
VIVA FRANCIA
VIVA FRANCIA
VIVA FRANCIA
VIVA FRANCIA
VIVA FRANCIA
VIVA FRANCIA
VIVA FRANCIA
VIVA FRANCIA
VIVA FRANCIA
VIVA FRANCIA
VIVA FRANCIA
VIVA FRANCIA
VIVA FRANCIA
VIVA FRANCIA
VIVA FRANCIA
VIVA FRANCIA
VIVA FRANCIA
VIVA FRANCIA
VIVA FRANCIA
VIVA FRANCIA
VIVA FRANCIA
VIVA FRANCIA
VIVA FRANCIA
VIVA FRANCIA
VIVA FRANCIA
VIVA FRANCIA
Y así hasta el infinito.

miércoles, 13 de octubre de 2010

CON PERMISO

El pasado mártes Mario Amorós publicó un artículo en el diario Público que me parece necesario leer. Paso a reproducirlo (espero que Mario no se moleste pero está inmenso en su análisis de la situacion de los mineros de Chile).
Gracias.

La sal de la tierra chilena
12 Oct 2010

MARIO AMORÓS
Más de 500 medios de comunicación nacionales e internacionales están acreditados para informar sobre el rescate de los 33 trabajadores sepultados a 624 metros en la mina San José, cerca de Copiapó, en el Norte Chico chileno. Televisiones, radios y periódicos de todo el planeta abren sus principales espacios a la singular odisea de estos obreros, a la conmovedora espera de sus familiares, que anhelan volver a abrazarles tras más de dos meses atrapados en esa tierra en la que buscaban cobre y oro para conquistar su sustento. El Gobierno de Sebastián Piñera no ha escatimado esfuerzos y el sábado la imponente perforadora T-130 del Plan B llegó hasta el refugio donde se cobijan desde el 5 de agosto. Los trabajos avanzan a buen ritmo para que por fin mañana se ponga en marcha el dispositivo que les devolverá a la superficie, unas imágenes que conmoverán profundamente a Chile en el año en que un terrible seísmo devastó sus regiones meridionales.
Pero también asoma en el horizonte el riesgo de que su indudable hazaña se convierta en un circo mediático, usufructuado por el Gobierno y en particular por Piñera, quien con tal de ser testigo –y protagonista– de esas horas estaba dispuesto incluso a retrasar una importante gira por Europa planificada desde hace meses para los días 16 y 17 de octubre. Porque después de una exhaustiva atención médica y del emotivo reencuentro con sus familias en el “Campamento Esperanza”, los 33 trabajadores se pasearán por estudios de televisión, por las páginas de la prensa nacional e internacional, serán el centro de varias películas, libros y documentales que ya se preparan. Incluso el Gobierno va a condecorarles como los “héroes del Bicentenario” puesto que, según Piñera, “la epopeya de los mineros ha iluminado el alma de nuestro país y fortalecido el espíritu de los chilenos”. Mientras tanto, los 300 trabajadores que escaparon al derrumbamiento se están movilizando, en medio de la más absoluta indiferencia de las autoridades y la prensa, para reclamar a los propietarios de la mina San José el pago de sus salarios atrasados con la irónica consigna: “¡Para tu show Piñera, 300 estamos afuera!”.
Excluido de los deslumbrantes focos y de los ampulosos discursos oficiales puede quedar el aspecto determinante de esta historia: las lacerantes condiciones de inseguridad, precariedad y sobreexplotación en que miles de personas trabajan en Chile, un país ensalzado como un ejemplo en el contexto latinoamericano, pero donde aún subsisten las leyes laborales de la dictadura militar, que dificultan –entre otros– los derechos de huelga y negociación colectiva. Precisamente, el 1 de octubre la dirección de la Central Unitaria de Trabajadores entregó a Piñera su Agenda Social y Laboral, que subraya que “la
desigual distribución del ingreso continúa siendo una característica fundamental de la sociedad chilena, a pesar del crecimiento económico”. Este documento revela la precariedad que marca las relaciones de producción en Chile: los asalariados sin contrato son un 23%, mientras que llegan a un 40% los que no cotizan a la Seguridad Social. “El mercado de trabajo –sostiene la mayor confederación sindical– continúa siendo la fuente de mayor desigualdad… Es urgente abordar con decisión el tema laboral largamente postergado en nuestro país y poner el trabajo en el centro de la vida de la sociedad”.
Este es el desafío al que el heroísmo de estos 33 mineros puede contribuir con su inminente protagonismo en los grandes medios de comunicación. De este modo honrarían la memoria de quienes antes que ellos horadaron el subsuelo de Chile, ya que la historia de su movimiento obrero y popular no puede entenderse sin el protagonismo de los trabajadores de la minería del salitre, del carbón y del cobre. Fueron los obreros de la pampa salitrera quienes, acompañados por Luis Emilio Recabarren, fundaron en junio de 1912 el Partido Obrero Socialista, antecedente inmediato del Partido Comunista. Fueron los mineros del carbón quienes, en el otoño de 1960, protagonizaron la emblemática huelga de 96 días en la cuenca de Arauco que culminó con la marcha hacia Concepción. Y la mayor parte de los trabajadores del cobre acompañó al Gobierno de Salvador Allende en la histórica nacionalización de esta riqueza natural en 1971 y fueron ellos también de los primeros en protagonizar movilizaciones contra la dictadura militar a partir de 1978.
Estos 33 trabajadores quedaron sepultados el 5 de agosto a consecuencia de unas condiciones de trabajo desprovistas de garantías y derechos en el marco de una economía neoliberal, así como de la voracidad de los propietarios de una mina con un oscuro historial de accidentes que no han tenido más remedio que admitir su responsabilidad. Si los planes se cumplen, a partir de mañana verán la luz del sol en el desierto de Atacama, recibirán los cuidados que merecen y el afecto de sus familiares, el reconocimiento local y universal ante su ejemplar comportamiento en tan dramáticas circunstancias. Serán agasajados como héroes en los aristocráticos salones de La Moneda y en los programas de “interés social” de las televisiones, ocuparán extensos reportajes en los diarios más importantes, tendrán, en definitiva, un protagonismo que jamás imaginaron. Como hicieron los mineros mexicanos que de manera magistral retratara el director Herbert J. Biberman en La sal de la tierra, en su mano estará mostrar orgullosamente, e incluso defender, su dignidad como trabajadores y forjar la unidad con sus hermanos de clase para transformar un modelo económico y social que condena a los más humildes a arriesgar la vida en sus puestos de trabajo.
Mario Amorós es doctor en Historia y periodista
Ilustración de Iker Ayestaran