El mismo sábado por la mañana mantenía una conversación con unos amigos y algún familiar sobre la triste noticia del fallecimiento del gran escritor y, por encima de todo, inmenso ser humano José Saramago. Como no soy dado a las apuestas hice una aseveración de que si apostaba a los juegos de azar, con la misma seguridad de que el insigne intelectual comunista iba a ser utilizado en la concentración sobre el Tajo convocada por el PSOE en los discursos a los asistentes, seguro que me hacía millonario. Hubo un poco de todo, pero solo había que hacer memoria de la forma de actuar de estos dirigentes para asegurar tal cosa.
Por la mañana del domingo leo la prensa y ahí aparece el discurso del presidente castellanomanchego (no se si asistió en esa “calidad") haciéndose eco de una entrevista mantenida en su palacio presidencial con el Nobel portugués. Y no hay que ser un dechado de imaginación, solo recordar como se han apropiado de todo lo que les conviene (por ejemplo de la 13 Rosas que por arte de la manipulación de estos señores parece que pertenecían a su partido). Sobre José Saramago solo hace falta hablar de su defensa de las causas más justas, le quitas su pertenencia y su ideología y lo vendes como uno más del sistema. Al PSOE siempre le ha gustado los comunistas “buenos” (ver el mensaje del padre Bono), sobre todo si con su apoyo han conseguido gobernar Ayuntamientos u otras Instituciones, si no reniegan, insultan y desprecian a todos y todas las que pertenecen o defienden esa ideología.
Y ya que habla el Sr. Barreda de la predisposición que tuvo el gran Saramago respecto a la defensa del río Tajo podría aplicarse algunas reflexiones que este hizo durante su vida. Como por ejemplo esta en la que el mejor apelativo que cuadraría para calificar a nuestro tiempo como el de la “época de la mentira”. Y que la situación que vivimos actualmente respecto a los gobiernos actuales es que se habían convertido en “los comisarios políticos del capitalismo”. ¿Qué le parece señor Barreda?.
lunes, 21 de junio de 2010
viernes, 18 de junio de 2010
OBITUARIO. EN EL ADIÓS A JOSÉ SARAMAGO

No había comenzado mal el día, pero como se dice coloquialmente “alguien o algo vendrá que lo estropeará”. Así ha sido, a primera hora de la tarde llega la fatal noticia, acaba de fallecer José Saramago. Uno de los escritores, pensadores e intelectuales que han destacado en el pensamiento crítico en los últimos años del siglo XX y los que llevamos del XXI.
Alguien que desde su pluma y su palabra ha puesto en duda el sistema capitalista. Alguien que nos hizo ver desde su “Ensayo sobre la ceguera”. Pero sobre todo (al menos para mi) hay una obra que me marcó y que me hizo leer la mayoría de sus libros “El evangelio según Jesucristo”, prohibido en Portugal y que por ello le hizo abandonar su país y fijar su residencia en España.
Me identifico plenamente con su utopía pesimista, según dejo constancia en sus palabras “los únicos interesados en cambiar el mundo son los pesimistas, porque los optimistas están encantados con lo que hay”.
Hasta siempre Camarada.
domingo, 13 de junio de 2010
VERSOS DEL SIGLO XXI
El Pais Semanal, domingo 13 de junio de 2010.
FUEGO MUTILADO
Raquel Lanseros
Me prometo a diario descuidarte
pues me corre el pesar por cuenta ajena
tan extensa trinchera abrió esta pena
que muero porque vivo para amarte.
Tu piel es la membrana de una estrella
no te logro alcanzar por más que intento
se multiplica el ansia del momento
y malvendo mi ardor en la querella.
Tan caras tus caricias por goteo
agridulce suplicio de mi antojo
tan lejano tu puerto a mi deseo
tan vuelva usted mañana, trampantojo.
Alíviame esta cruz, mi cirineo
o firma del afán mi desalojo.
FUEGO MUTILADO
Raquel Lanseros
Me prometo a diario descuidarte
pues me corre el pesar por cuenta ajena
tan extensa trinchera abrió esta pena
que muero porque vivo para amarte.
Tu piel es la membrana de una estrella
no te logro alcanzar por más que intento
se multiplica el ansia del momento
y malvendo mi ardor en la querella.
Tan caras tus caricias por goteo
agridulce suplicio de mi antojo
tan lejano tu puerto a mi deseo
tan vuelva usted mañana, trampantojo.
Alíviame esta cruz, mi cirineo
o firma del afán mi desalojo.
lunes, 31 de mayo de 2010
ASESINOS
Asesinos de la razón, asesinos de la hermandad, que no tengáis descanso, parece mentira que no hayáis aprendido nada, un pueblo que fue masacrado por el nazismo, no digo holocausto por su reminiscencias religiosas como dijo Primo Levi, digo crimen contra el ser humano, digo genocidio del pueblo judío, pues aplicáis el mismo rasero contra el pueblo palestino y contra cualquier ser humano que quiera defender, denunciar, vuestra política asesina. Tengo la esperanza que la historia os juzgará como hizo con el nazismo del cual parecéis clones. Me da vergüenza de que se me pueda decir que pertenecemos al mismo género, vosotros no sois humanos, pertenecéis al género de las mayores viles aberraciones.
jueves, 27 de mayo de 2010
FONDO DE ARMARIO
En estos tiempos de supuesta crisis, y digo supuesta ya que algunos siempre hemos estado inmersos en ella, hay una cuestión que me llama poderosamente la atención. No voy a hablar de los astronómicos sueldos que perciben algunos “afortunados” por desempeñar cargos públicos o privados, ni las inmensas fortunas que aparecen en el anuario de la lista Forbes, ni mucho menos de las verdaderas grandes riquezas que atesoran una serie de personajes que no aparecen en listas (ni en tontas), por ejemplo la familia Krupp, la reina de la Gran Bretaña, o alguna más que, aunque parezca mentira son muchas. Me voy a referir a algo mucho más cercano, más de andar por casa y que se ha dado por llamar “fondo de armario” y que no es más ni menos que la disponibilidad de algunas personas de cambiar de ropa (en este caso no me refiero de chaqueta) cada vez que les place.
En las intervenciones de la mayoría de las personas, sobre todo de la autodenominada clase política, y que casi siempre son las mismas (viva la pluralidad) se puede ver como la cantidad de guardarropía que usan es bastante elevada. En la parte masculina es menos visible por la difícil distinción por ser bastante lineal la ropa que utilizan, cuestión que no quita que la “marca” de sus trajes y su coste no sea elevado. No faltan, sin embargo, algunos personajes que parecen destacar en este aspecto, los Sres. Camps, Costa, Zaplana , Bono o Durán i Lleida, destacan por su aspecto de “pincel”. Es el ropaje utilizado por la parte femenina la que más llama la atención por su variedad y continuo cambio de modelos. Solo voy a poner nombres, unos cuantos, a las señoras que en su labor de portavoces de tantas cosas salen a diario luciendo en cada intervención un nuevo traje que lucir a su reconocida capacidad de comunicación (y va con segundas). Las Sras. De la Vega, Cospedal, Pajín, Sáenz de Santamaría, son el ejemplo más claro de lo que expongo. Imagino una gran habitación en sus respectivas casas para guardar tal cantidad de ropajes, en algunos casos muy llamativos y que, sin duda, deben ser el único resultado que queda después de sus intervenciones (sin desdeñar la que utilizan sus compañeros de la parte masculina).
Me gustaría saber si estas ropas que utilizan nuestros insignes políticos son abonados con sus remuneraciones o tienen una partida específica pagada por sus respectivas formaciones para tal gasto. Yo, que a estas alturas soy bastante mal pensado, no quisiera imaginarme que tales exhibiciones de moda son pagadas por el bolsillo de los que vamos a pagar los platos rotos (como siempre).
Cuantas veces me viene a la memoria la historia de Pilar Miró cuando estuvo al frente de la Televisión española. Sería bueno recuperar la memoria de lo que aconteció a esta mujer, ¿verdad señor Guerra?.
En las intervenciones de la mayoría de las personas, sobre todo de la autodenominada clase política, y que casi siempre son las mismas (viva la pluralidad) se puede ver como la cantidad de guardarropía que usan es bastante elevada. En la parte masculina es menos visible por la difícil distinción por ser bastante lineal la ropa que utilizan, cuestión que no quita que la “marca” de sus trajes y su coste no sea elevado. No faltan, sin embargo, algunos personajes que parecen destacar en este aspecto, los Sres. Camps, Costa, Zaplana , Bono o Durán i Lleida, destacan por su aspecto de “pincel”. Es el ropaje utilizado por la parte femenina la que más llama la atención por su variedad y continuo cambio de modelos. Solo voy a poner nombres, unos cuantos, a las señoras que en su labor de portavoces de tantas cosas salen a diario luciendo en cada intervención un nuevo traje que lucir a su reconocida capacidad de comunicación (y va con segundas). Las Sras. De la Vega, Cospedal, Pajín, Sáenz de Santamaría, son el ejemplo más claro de lo que expongo. Imagino una gran habitación en sus respectivas casas para guardar tal cantidad de ropajes, en algunos casos muy llamativos y que, sin duda, deben ser el único resultado que queda después de sus intervenciones (sin desdeñar la que utilizan sus compañeros de la parte masculina).
Me gustaría saber si estas ropas que utilizan nuestros insignes políticos son abonados con sus remuneraciones o tienen una partida específica pagada por sus respectivas formaciones para tal gasto. Yo, que a estas alturas soy bastante mal pensado, no quisiera imaginarme que tales exhibiciones de moda son pagadas por el bolsillo de los que vamos a pagar los platos rotos (como siempre).
Cuantas veces me viene a la memoria la historia de Pilar Miró cuando estuvo al frente de la Televisión española. Sería bueno recuperar la memoria de lo que aconteció a esta mujer, ¿verdad señor Guerra?.
domingo, 23 de mayo de 2010
COMO UN GORRIÓN
Busco en mi corazón, que más bien parece un cajón de sastre, después de tanta vida, de tanto vivido, en el se acumulan experiencias, dolores y alegrías que bien podrían hacerle romperse en mil pedazos. Las heridas del amor, las veleidades de juventud, las alegrías de momentos inolvidables, en definitiva, el libro de toda una vida que en algunos momentos dudas si te satisface haberla vivido, pero solo hay una y esta es la mía.
Que voy a contar de amores y desamores, tantos, únicos por que cada uno es distinto, cada uno tiene su lugar en ese corazón ajado. Dicen que el “hombre” es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, yo debo haber tropezado (si es un traspié enamorarse una y otra vez) en más de una decena de ocasiones y sigo sin aprender, no es masoquismo, es una mezcla de soledad, necesidad de compartir, de necesidad de cariño compartido, de muchas y variadas cosas. La contradicción es un signo de mi vida y es beneficiosa por que te hace pensar, no estoy seguro de muchas cosas, lo que te hace ser curioso y solo decantarte cuando ves algo muy claro, pero el amor es distinto, creo que no hay ley humana que pueda vislumbrar, analizar con frialdad, todos los entresijos que hacen volverte “imbecil” cuando te enamoras. Por ello doy vueltas a mi mente (por si ella puede racionalizar mejor que mi víscera) como puedo definir mi estado actual de pasión. Al final veo que otros han definido con más acierto lo que me pasa por la cabeza y acudo a mis clásicos, a mis referentes como poetas, como autores de la mejor inspiración, aquellos que han escrito y cantado los más bellos poemas de amor (y desamor).
De Serrat tomo aquello de que “la mujer que yo quiero no necesita bañarse cada día en agua bendita”. Pero sobre todo aquello de “es menuda como un soplo, y tiene el pelo marrón, y un aire entre tierno y triste como un gorrión”.
Para finalizar con mi declaración de intenciones (como es lógico también de Joan Manuel Serrat) dice así en “Menuda":
Piensa en mí menuda, piensa en mi/cuando las brujas te arañen por la mañana./No te haré más tibio el frío/ni más dulce el café con leche,/pero piensa en mí,/menuda;/piensa en mí./Piensa en mí cuando no te llegue el sueldo/o cuando te arrime en el metro a las ocho y media/y llévame bordado en tu blusa/o pintado en tu sonrisa roja./Colúmpiame en tus dientes./Rodéame con tus anillos.
Déjame ir contigo, déjame ir./Déjame ir donde vas, déjame ir,/menuda entre goce y pena/abrazado contra el poema/que lees a escondidas.
Bostezará perezosa la ciudad/cuando marques la hora y abras la ventana del despacho/y te sacudas los pájaros/que hacen nido de tus cabellos;/te dice el corazón/que el pájaro enjaulado, muere./Ellos me traen en sus plumas sueños y latidos/cuando golpean mis cristales sus picos y me cuentan la historia blanca y pequeña/que entre cuatro paredes se marchita./Pían que muere la primavera/cuando no puede ir de paseo.
Déjame ir contigo, déjame ir./Déjame ir a donde vas, déjame ir,/menuda, y enciende la cara./Piensa que tenemos todavía/el camino de tus pájaros/para volarlo tú y yo junto a ellos.”
Que voy a contar de amores y desamores, tantos, únicos por que cada uno es distinto, cada uno tiene su lugar en ese corazón ajado. Dicen que el “hombre” es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, yo debo haber tropezado (si es un traspié enamorarse una y otra vez) en más de una decena de ocasiones y sigo sin aprender, no es masoquismo, es una mezcla de soledad, necesidad de compartir, de necesidad de cariño compartido, de muchas y variadas cosas. La contradicción es un signo de mi vida y es beneficiosa por que te hace pensar, no estoy seguro de muchas cosas, lo que te hace ser curioso y solo decantarte cuando ves algo muy claro, pero el amor es distinto, creo que no hay ley humana que pueda vislumbrar, analizar con frialdad, todos los entresijos que hacen volverte “imbecil” cuando te enamoras. Por ello doy vueltas a mi mente (por si ella puede racionalizar mejor que mi víscera) como puedo definir mi estado actual de pasión. Al final veo que otros han definido con más acierto lo que me pasa por la cabeza y acudo a mis clásicos, a mis referentes como poetas, como autores de la mejor inspiración, aquellos que han escrito y cantado los más bellos poemas de amor (y desamor).
De Serrat tomo aquello de que “la mujer que yo quiero no necesita bañarse cada día en agua bendita”. Pero sobre todo aquello de “es menuda como un soplo, y tiene el pelo marrón, y un aire entre tierno y triste como un gorrión”.
Para finalizar con mi declaración de intenciones (como es lógico también de Joan Manuel Serrat) dice así en “Menuda":
Piensa en mí menuda, piensa en mi/cuando las brujas te arañen por la mañana./No te haré más tibio el frío/ni más dulce el café con leche,/pero piensa en mí,/menuda;/piensa en mí./Piensa en mí cuando no te llegue el sueldo/o cuando te arrime en el metro a las ocho y media/y llévame bordado en tu blusa/o pintado en tu sonrisa roja./Colúmpiame en tus dientes./Rodéame con tus anillos.
Déjame ir contigo, déjame ir./Déjame ir donde vas, déjame ir,/menuda entre goce y pena/abrazado contra el poema/que lees a escondidas.
Bostezará perezosa la ciudad/cuando marques la hora y abras la ventana del despacho/y te sacudas los pájaros/que hacen nido de tus cabellos;/te dice el corazón/que el pájaro enjaulado, muere./Ellos me traen en sus plumas sueños y latidos/cuando golpean mis cristales sus picos y me cuentan la historia blanca y pequeña/que entre cuatro paredes se marchita./Pían que muere la primavera/cuando no puede ir de paseo.
Déjame ir contigo, déjame ir./Déjame ir a donde vas, déjame ir,/menuda, y enciende la cara./Piensa que tenemos todavía/el camino de tus pájaros/para volarlo tú y yo junto a ellos.”
jueves, 20 de mayo de 2010
EMPLEADOS PÚBLICOS

Soy un trabajador de la Administración Pública y no tengo por que pedir perdón por ello, ni por ser trabajador, ni por pertenecer al sector público. A partir de esto quiero hacer mis humildes reflexiones.
Una es que en todos los ámbitos existen personas que cumplen con su responsabilidad en el trabajo y otras que no, pero esto sucede también en el sector privado en el que también he trabajado. No voy a entrar en detalles pero en mi permanencia en una empresa de gran “prestigio” por su volumen y nombre no solo en nuestro país, había muchos personajes que aberronchaban en malas artes para promocionarse dentro de ella. Cuestión esta que no cabe generalmente en el sector público donde la promoción se consigue mediante los respectivas promociones internas a base de “hincar codos” y no con el peloteo a los superiores.
A mí, como a la inmensa mayoría de las personas que componen la función pública, nos han regalado nada. Primero pasando unas oposiciones, después promocionando en los respectivos procesos de concursos y cursos de ascensos de categoría.
Dentro de las cientos de categorías profesionales que entran dentro de la función pública hay a su vez otras tantas retribuciones salariales. Y en ese abanico están salarios más bien escasos (que son la mayoría) y la precariedad no solo aumenta, si no que es cada vez más alarmante. Pero nuestro salario, pagado también por nuestros impuestos por lo que es un motivo por el que nos debe saber apreciar más nuestra función, nos lo ganamos honradamente, pagamos nuestras contribuciones a las arcas públicas, consumimos como cualquier hijo de vecino, vivimos y morimos como cualquier ser humano, no somos delincuentes por el hecho de ser empleados públicos, etc, etc.
Es cierto que no me siento explotado como en la empresa privada, ya sabemos como se define el salario en el sistema y como se aplican las plusvalías de los empresarios, defiendo mejoras salariales y laborales y la mejora en las condiciones de trabajo. También que en la administración pública la discriminación de la mujer en esta materia es prácticamente nula, a igual trabajo, igual salario, las tablas salariales son públicas.
Creo que sería muy prolijo abarcar todo lo referente a esta cuestión pero quiero centrarme ahora en la indigna campaña lanzada contra los trabajadores del sector público a raíz de la supuesta necesidad del ahorro del déficit.
Como trabajador, con conciencia de la clase a la que pertenezco, no puedo admitir que seamos los responsables del desbajaruste económico del sistema. Que el problema del déficit público es una de las muchas mentiras de lo gestores de la miseria en que se han convertido nuestros gobernantes. Los que provocaron las “crisis” han sido los mismos que se están beneficiando de las soluciones de estos “salvasistema”. Debo de reconocer que el problema no es Zapatero y su equipo, el verdadero problema es el propio sistema, aunque es cierto que la solución no puede partir de parte del propio problema.
Hay cientos de maneras de reducir ese déficit pero no es la principal cuestión. Podríamos hablar del rescate de la banca, de los “salarios” que se han autoasignado los directivos de las principales empresas que cotizan en bolsa, las pensiones asignadas a esos directivos, el fraude fiscal, los gastos militares, y así una larga lista.
Es de autentico asco ver como se ha utilizado la “mala imagen” de los empleados públicos (tras una larga campaña) para hacer ver a la sociedad las supuestas bonanzas que significa trabajar en la administración. Y que esto haya sido aplicado por personajes que se llaman socialistas, que en las siglas de su partido aparezca la palabra “Obrero” cuando muchos de ellos no saben lo que es dar un palo al agua, llama a la inquietud. Es más me lleva a la insubordinación. ¡Qué vergüenza!.
Pero esto no quita para decir públicamente que me molesta y asquea las palabras de los representantes del PP. Ni me representan ni creo que representen a la mayoría del personal de la Administración. Solo quieren sacar rentabilidad con un discurso que sería necesario desmontar, estos ajustes son propios de la derecha y los aplicarían sin rubor si estuvieran en el poder, el problema es que los actuales responsables políticos se han apropiado del discurso neoliberal.
Estamos en un momento crucial, se debe conocer que llevamos años perdiendo poder adquisitivo, que el volumen de empleados públicos dista mucho de ser el necesario, que cada día se están destruyendo empleos en el sector y en algunos casos se están cubriendo con empleo precario, por no hablar de la privatización que tanto PP como PSOE ha llevado adelante durante mucho tiempo.
Si esta vez no se justifica una movilización tajante ya no se cuando será ese momento.
Talavera 20 de junio de 2010.
Emilio Sales Almazán.
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