POEMAS ESCOGIDOS POR... Emilio Sales Almazán
ELEGÍA A RAMÓN SIJÉ
(En Orihuela, su pueblo y el mío, se
me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,
a quien tanto quería)
Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.
Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas
daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado
que por doler me duele hasta el aliento.
Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.
No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.
Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.
Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.
En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.
Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.
Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.
Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera
de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.
Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irá a cada lado
disputando tu novia y las abejas.
Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.
A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.
HIJO DE LA SOMBRA
Eres la noche, esposa: la noche en el instante
mayor de su potencia lunar y femenina.
Eres la medianoche: la sombra culminante
donde culmina el sueño, donde el amor culmina.
Forjado por el día, mi corazón que quema
lleva su gran pisada de sol a donde quieres,
con un solar impulso, con una luz suprema,
cumbre de las mañanas y los atardeceres.
Daré sobre tu cuerpo cuando la noche arroje
su avaricioso anhelo de imán y poderío.
Un astral sentimiento febril me sobrecoge,
incendia mi osamenta con un escalofrío.
El aire de la noche desordena tus pechos,
y desordena y vuelca los cuerpos con su choque.
Como una tempestad de enloquecidos lechos,
eclipsa las parejas, las hace un solo bloque.
La noche se ha encendido como una sorda hoguera
de llamas minerales y oscuras embestidas.
Y alrededor la sombra late como si fuera
las almas de los pozos y el vino difundidas.
Ya la sombra es el nido cerrado, incandescente,
la visible ceguera puesta sobre quien ama;
ya provoca el abrazo cerrado, ciegamente,
ya recoge en sus cuevas cuanto la luz derrama.
La sombra pide, exige seres que se entrelacen,
besos que la constelen de relámpagos largos,
bocas embravecidas, batidas, que atenacen,
arrullos que hagan música de sus mudos letargos.
Pide que nos echemos tú y yo sobre la manta,
tú y yo sobre la luna, tú y yo sobre la vida.
Pide que tú y yo ardamos fundiendo en la garganta,
con todo el firmamento, la tierra estremecida.
El hijo está en la sombra que acumula luceros,
amor, tuétano, luna, claras oscuridades.
Brota de sus perezas y de sus agujeros,
y de sus solitarias y apagadas ciudades.
El hijo está en la sombra: de la sombra ha surtido,
y a su origen infunden los astros una siembra,
un zumo lácteo, un flujo de cálido latido,
que ha de obligar sus huesos al sueño y a la hembra.
Moviendo está la sombra sus fuerzas siderales,
tendiendo está la sombra su constelada umbría,
volcando las parejas y haciéndolas nupciales.
Tú eres la noche, esposa. Yo soy el mediodía.
jueves, 25 de febrero de 2010
lunes, 22 de febrero de 2010
Palabras que riman con Aznar (Un,dos,tres, responda otra vez)
Un espectáculo increíble. El Sr. Aznar hace su entrada en el salón de la Facultad de Económicas de la Universidad de Oviedo donde está invitado a dar una conferencia. El público asistente le recibe con voces de indecente, indecente,… Al fondo un grupo de espectadores exhibe pancartas y hojas donde se le recuerda su época como jefe de gobierno de nuestro país, un período marcado por las grandes gestas del gran líder, donde luchó de forma encarnizada en defensa de los Derechos Humanos y buscó la paz enconadamente, aquel tiempo donde a la vista de las pruebas irrefutables que demostraban que el régimen iraquí poseía armas de destrucción masiva y ante la amenaza de una destrucción segura de nuestra civilización no dudó en convenir con otros grandes hombres de la paz como Bush y Blair y enviar contingentes a la zona para conseguir el acuerdo y la armonía. El tiempo demostró el acierto de estos visionarios paladines y hoy en día sus decisiones han llevado la prosperidad y la tranquilidad al pueblo iraquí. El Sr. Aznar saluda amablemente, con su amplia sonrisa a estos seguidores, levanta la mano educadamente como solo un hombre de su nivel ilustrado puede efectuar. Un hombre que nunca ha tenido soberbia a pesar de su amplio bagaje cosmopolita, una persona que se ha codeado con la flor y nata de lo más granado del mundo político, cultural e intelectual (aquellas reuniones con ese hombre lleno de luces, de ilustración, como el presidente norteamericano). Que ha estudiado en lo mejor de la enseñanza española, que ha impartido conferencias en las prestigiosas universidades de EE.UU., donde nos demostró su habilidad con la lengua de Shakespeare. Un hombre así nunca pierde la compostura, su saber estar.
Ante esta situación algunos asistentes arrancan las hojas y pancartas que portan estas personas, miembros de seguridad uniformada los sacan del recinto a empujones, a rastras. Mis ojos no lo pueden creer, por primera vez en mi vida veo que los encargados de la seguridad, actúan contra los que apoyan al representante del poder establecido y no contra los revoltosos, contra esos a los que generalmente apellidan radicales. Es el mundo al revés, estoy confuso, parece un cuento de Kafka y, de repente, me DESPIERTO.
Ante esta situación algunos asistentes arrancan las hojas y pancartas que portan estas personas, miembros de seguridad uniformada los sacan del recinto a empujones, a rastras. Mis ojos no lo pueden creer, por primera vez en mi vida veo que los encargados de la seguridad, actúan contra los que apoyan al representante del poder establecido y no contra los revoltosos, contra esos a los que generalmente apellidan radicales. Es el mundo al revés, estoy confuso, parece un cuento de Kafka y, de repente, me DESPIERTO.
miércoles, 17 de febrero de 2010
POESÍA
ENAMORARSE
Dicen que cuando te enamoras entras en una situación de enajenación mental transitoria. No parecen ponerse de acuerdo los especialistas en cuanto dura este estado, unos dicen que alrededor de tres meses, otros más o menos tiempo, lo que es seguro que hay casos en que deja secuelas por tiempo indefinido, algunas veces son para toda la vida, más si cabe si ese amor no es correspondido, por lo que es muy difícil el calcular su alcance.
Muchas veces he pensado en cual es la reacción que denota cuando uno está enamorado. Hay síntomas muy claros que se ven de forma nítida. Ante la persona amada se puede temblar, las palabras se agolpan en tu boca, tartamudeas, balbuceas con cara de ido, se te pone cara de idiota. Se te olvidan las cosas, en definitiva, pareces un zombi.
Pero hace tiempo que vengo buscando la definición más aproximada, también la más bella, que define ese estado que de vez en cuando la vida te presenta y que muchas veces, en el transcurso del tiempo, se repite y en la que vuelves a caer como un cándido (al menos a mi me ha pasado y, espero, vuelva a ocurrir con las contraindicaciones que para el corazón las autoridades sanitarias advierten). Por ello, rebuscando en el disco duro de mi cerebro, intento casar palabras, alguna frase que me de con esa “sentencia” que en pocas palabras expliquen ese estado entre la locura y el dolor, entre la ceguera y la luz, que se llama amor. Y así me viene una serie de señales que no se si son copia de algún sabio o que acuden a mi mente por experiencias vividas. Diría que uno sabe que está enamorado cuando en un día de sol radiante, de un cielo azul intenso, ves una estrella en el firmamento y no necesitas la noche para ver su luz.
TE QUISE….
Te quise tanto / que podría haber / incendiado los océanos.
Te amé tanto / que quise aplacar / todas las tempestades.
Te deseé tanto / que hubiera apagado / todos los volcanes.
Hoy, en este triste presente / no quiero engañarme / pero me digo que ya no te amo.
Que ya no te quiero / que ya no te deseo / que iluso, yo mismo me engaño.
Un rescoldo quema mi alma / cual brasa que quiero apagar / con mi llanto.
Mi corazón está cerrado / a cal y canto / la llave la arrojé al olvido.
CUANDO TE CONOCÍ
El día en que te conocí
No pudo ser más que luminoso,
No me cabe en la cabeza
Que de otra manera fuese.
Cuan lejos de mi pensamiento,
Cuando pensaba tocar el cielo,
El tiempo me enseñara
Que estaba entrando en el infierno.
CANCIÓN DEL IDIOTA
Me parecía una diosa, la mujer más bella que había tenido cerca, a un par de dedos su cara era la más hermosa que había contemplado en mi vida, pero sobre todo sus ojos, tan seductores que podría haberme perdido entre su verde hechicero.
La quería, y me dije “yo, tan poco, como llegar a ella”. Se lo dije “te amo”. Se rió “¿Cómo e atreves, yo tanto, tu tan poco? ¿Eres idiota?. No soy idiota, solo he dicho que te quiero. Por eso, eres idiota.
Dicen que cuando te enamoras entras en una situación de enajenación mental transitoria. No parecen ponerse de acuerdo los especialistas en cuanto dura este estado, unos dicen que alrededor de tres meses, otros más o menos tiempo, lo que es seguro que hay casos en que deja secuelas por tiempo indefinido, algunas veces son para toda la vida, más si cabe si ese amor no es correspondido, por lo que es muy difícil el calcular su alcance.
Muchas veces he pensado en cual es la reacción que denota cuando uno está enamorado. Hay síntomas muy claros que se ven de forma nítida. Ante la persona amada se puede temblar, las palabras se agolpan en tu boca, tartamudeas, balbuceas con cara de ido, se te pone cara de idiota. Se te olvidan las cosas, en definitiva, pareces un zombi.
Pero hace tiempo que vengo buscando la definición más aproximada, también la más bella, que define ese estado que de vez en cuando la vida te presenta y que muchas veces, en el transcurso del tiempo, se repite y en la que vuelves a caer como un cándido (al menos a mi me ha pasado y, espero, vuelva a ocurrir con las contraindicaciones que para el corazón las autoridades sanitarias advierten). Por ello, rebuscando en el disco duro de mi cerebro, intento casar palabras, alguna frase que me de con esa “sentencia” que en pocas palabras expliquen ese estado entre la locura y el dolor, entre la ceguera y la luz, que se llama amor. Y así me viene una serie de señales que no se si son copia de algún sabio o que acuden a mi mente por experiencias vividas. Diría que uno sabe que está enamorado cuando en un día de sol radiante, de un cielo azul intenso, ves una estrella en el firmamento y no necesitas la noche para ver su luz.
TE QUISE….
Te quise tanto / que podría haber / incendiado los océanos.
Te amé tanto / que quise aplacar / todas las tempestades.
Te deseé tanto / que hubiera apagado / todos los volcanes.
Hoy, en este triste presente / no quiero engañarme / pero me digo que ya no te amo.
Que ya no te quiero / que ya no te deseo / que iluso, yo mismo me engaño.
Un rescoldo quema mi alma / cual brasa que quiero apagar / con mi llanto.
Mi corazón está cerrado / a cal y canto / la llave la arrojé al olvido.
CUANDO TE CONOCÍ
El día en que te conocí
No pudo ser más que luminoso,
No me cabe en la cabeza
Que de otra manera fuese.
Cuan lejos de mi pensamiento,
Cuando pensaba tocar el cielo,
El tiempo me enseñara
Que estaba entrando en el infierno.
CANCIÓN DEL IDIOTA
Me parecía una diosa, la mujer más bella que había tenido cerca, a un par de dedos su cara era la más hermosa que había contemplado en mi vida, pero sobre todo sus ojos, tan seductores que podría haberme perdido entre su verde hechicero.
La quería, y me dije “yo, tan poco, como llegar a ella”. Se lo dije “te amo”. Se rió “¿Cómo e atreves, yo tanto, tu tan poco? ¿Eres idiota?. No soy idiota, solo he dicho que te quiero. Por eso, eres idiota.
jueves, 4 de febrero de 2010
RECETAS
Ayer aparecieron en diferentes medios de comunicación un par de analistas, especialistas homologados de las instituciones financiera mundiales, para darnos las recetas que estiman oportunas para que nuestro país salga de la situación que atraviesa. El economista jefe del FMI (Fondo Monetario Internacional),Olivier Blanchard, , insistió en que España, Grecia y Portugal tendrán que llevar a cabo <> para devolver la competitividad a sus dañadas economías lo que conllevará, con seguridad, a una bajada de los salarios.
Por sus parte el secretario general de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), Ángel García, considera <> la propuesta de alargar la vida laboral hasta los 67 años, pero anima a tomar otras medidas como la de ampliar el número de años que se utilizan para calcular la prestación por jubilación de forma que compute la vida laboral completa, la elevación del número mínimo de años cotizados para poder pedir la jubilación anticipada desde los 35 años actuales a un mínimo de 40 y, como no, buscar incentivos para potenciar los planes de pensiones privados.(el negocio es el negocio). Qué buenos perros dignos de tal amo,como ladran a gusto del que les paga.
Algunas veces he hablado de mi amigo Arsenio, al que llamamos Arsénico por lo “peligroso” de sus aseveraciones. Ayer me comentaba que un día teníamos que quedar para debatir sobre, según él, un gran invento de los franceses, la guillotina. Y todo llegó por que me habló de una tal apellidada Lomana que dice que la crisis es más dura para ellos, los ricos, porque lo pobres ya están acostumbrados.
Perdón por la transgresión, me he ido por otro lado ¿o no?, en fin, como las medidas deberían ser radicales y en el sentido contrario a las que presentan estos eximios analistas, ya que el problema es el sistema en si mismo, yo propondría otras medidas como por ejemplo el salario máximo interprofesional. Ya se que soy muy prudentito, pero estamos tan domesticados que solo proponemos parches. Dado que para el 2010 el salario mínimo se sitúa en 673,92 euros mensuales se trataría de que el máximo fuera de 5 veces el salario mínimo, creo que muchos, la mayoría de los curritos de a pié, podrían pasar el mes con unos 3.300 euros. Dadas las nóminas que por ahí se manejan (por ejemplo los controladores aéreos, cargos de la administración, consejeros de las grandes empresas y otra fauna) el ahorro podía ser sustancial.
En cuanto a las pensiones de jubilación se podría aplicar un criterio semejante que me guardo para otro artículo que estoy preparando.
Supongo que esta propuesta se tildará de descabellada, por eso mismo me parece (ingenuo de mi) que se podría aplicar si realmente se quiere afrontar eso tan extraño que se llama competitividad.
Por sus parte el secretario general de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), Ángel García, considera <
Algunas veces he hablado de mi amigo Arsenio, al que llamamos Arsénico por lo “peligroso” de sus aseveraciones. Ayer me comentaba que un día teníamos que quedar para debatir sobre, según él, un gran invento de los franceses, la guillotina. Y todo llegó por que me habló de una tal apellidada Lomana que dice que la crisis es más dura para ellos, los ricos, porque lo pobres ya están acostumbrados.
Perdón por la transgresión, me he ido por otro lado ¿o no?, en fin, como las medidas deberían ser radicales y en el sentido contrario a las que presentan estos eximios analistas, ya que el problema es el sistema en si mismo, yo propondría otras medidas como por ejemplo el salario máximo interprofesional. Ya se que soy muy prudentito, pero estamos tan domesticados que solo proponemos parches. Dado que para el 2010 el salario mínimo se sitúa en 673,92 euros mensuales se trataría de que el máximo fuera de 5 veces el salario mínimo, creo que muchos, la mayoría de los curritos de a pié, podrían pasar el mes con unos 3.300 euros. Dadas las nóminas que por ahí se manejan (por ejemplo los controladores aéreos, cargos de la administración, consejeros de las grandes empresas y otra fauna) el ahorro podía ser sustancial.
En cuanto a las pensiones de jubilación se podría aplicar un criterio semejante que me guardo para otro artículo que estoy preparando.
Supongo que esta propuesta se tildará de descabellada, por eso mismo me parece (ingenuo de mi) que se podría aplicar si realmente se quiere afrontar eso tan extraño que se llama competitividad.
lunes, 25 de enero de 2010
LA GALLINA CONSTITUCIONAL

Hace unas fechas aparecía en varios medios de comunicación el revuelo causado por la denuncia de varios eurodiputados porque en el Parlamento europeo se exhibe un ejemplar de la Constitución española de 1978 donde la encabeza un escudo del régimen franquista (la gallina cabezona) que fue el emblema de más de 40 años de dictadura.
Varios eurodiputados del PSOE y Esquerra Republicana han solicitado la retirada del ejemplar de la Constitución donde aparece el águila de S. Juan y el lema “una, grande y libre”. A mi me llama la atención que se haga apología antifascista allende nuestras fronteras y los mismos símbolos llenen nuestras plazas y calles sin que algunos de los representantes de las administraciones hagan un solo gesto para retirarlas. Es cierto que una vez pasas los Pirineos hay muchos “demócratas de toda la vida” que dan lecciones pero cuando se trata de aplicar las normas del Derecho Internacional, las resoluciones de las Naciones Unidas o las más elementales normas de respeto a los Derechos Humanos silban en actitud de “conmigo no va eso” (claro está que si eso reporta votos o pueden salir en la foto, la cosa puede cambiar). Uno de los “grandes timoneles de la democracia castellano-manchega comentaba en una ocasión que esto de la recuperación de la Memoria era cosa del pasado y el era un presidente de futuro ¡toma ya!.
Pero indagando más a fondo en todo este tema del ejemplar de la Constitución uno se entera que el escudo franquista fue el oficial hasta el año 1981, que el jefe del estado (no olvidemos que fue elegido su heredero por el propio generalísimo) firmó una carta magna con el escudo de la dictadura, que el regalo al Parlamento europeo fue elegido por el entonces presidente del Congreso de los Diputados, Federico Trillo (que malas pasadas da el subconsciente) cuando en 1997 José María Gil Robles, entonces presidente del Parlamento europeo pidió a los Estados miembros que enviaran algún símbolo significativo de sus hemiciclos, y esto, ya es imaginación mía, debió dar un gusto terrible a los grandes demócratas reconvertidos.
Quizás esto lleve a pensar lo poco que trabajan o asisten a sus labores los representantes elegidos cuando han tenido que pasar casi una década sin que se hayan dado cuenta del “error”. Al parecer también hay un facsímile del original en el llamado Escritorio de la Constitución en el propio Congreso de la carrera de S. Jerónimo.
Pues bien, yo me apunto a la opinión contraria y pienso que se debería mantener el ejemplar por motivos de coherencia histórica. Después de aprobar la llamada ley de (des)memoria histórica, donde se legaliza el franquismo, si después de negarse a juzgar a este como un régimen criminal y, por lo tanto, sus responsables deberían haber sido juzgados y condenados por crímenes de lesa humanidad, si después haber transcurrido más de setenta años del golpe de estado contra la democracia y la Constitución de la República seguimos con este conflicto, sería bueno dejar claro que todo el acuerdo constitucional vino mediatizado por el franquismo y hunde sus raíces en él.
miércoles, 20 de enero de 2010
ADIVINANZA

Dicen que una imágen vale más que mil palabras, en esta se puede apreciar una frontera bien definida, la pregunta es ¿cual territorio pertenece a Haití y cual a la República Dominicana?. No hay premio para quien lo acierte,solo la certeza de que después de la tragedia vivida se pueden ver muchas explicaciones.
viernes, 15 de enero de 2010
PARA EL OBISPO MUNILLA
Las imagenes de Haití me han horrorizado tanto que no veo la más mínima explicación (o sí) en las declaracaiones del flameante obsipo de S. Sebastían, a no ser que en su mente haya espacio al sadismo.
Quizás por ello me ha venido a la mente el poema de "La deseperación" de Espronceda.
Deseo a este personaje que le vaya bonito en su andadura fundamentalista.
Me gusta ver el cielo
con negros nubarrones
y oír los aquilones
horrísonos bramar,
me gusta ver la noche
sin luna y sin estrellas,
y sólo las centellas la tierra iluminar.
Me agrada un cementerio
de muertos bien relleno,
manando sangre y cieno
que impida el respirar,
y allí un sepulturero
de tétrica mirada
con mano despiadada
los cráneos machacar.
Me alegra ver la bomba
caer mansa del cielo,
e inmóvil en el suelo,
sin mecha al parecer,
y luego embravecida
que estalla y que se agita
y rayos mil vomita
y muertos por doquier.
Que el trueno me despierte
con su ronco estampido,
y al mundo adormecido
le haga estremecer,
que rayos cada instante
caigan sobre él sin cuento,
que se hunda el firmamento
me agrada mucho ver.
La llama de un incendio
que corra devorando
y muertos apilando
quisiera yo encender;
tostarse allí un anciano,
volverse todo tea,
y oír como chirrea
¡qué gusto!, ¡qué placer!
Me gusta una campiña
de nieve tapizada,
de flores despojada,
sin fruto, sin verdor,
ni pájaros que canten,
ni sol haya que alumbre
y sólo se vislumbre
la muerte en derredor.
Allá, en sombrío monte,
solar desmantelado,
me place en sumo grado
la luna al reflejar,
moverse las veletas
con áspero chirrido
igual al alarido
que anuncia el expirar.
Me gusta que al Averno
lleven a los mortales
y allí todos los males
les hagan padecer;
les abran las entrañas,
les rasguen los tendones,
rompan los corazones
sin de ayes caso hacer.
Insólita avenida
que inunda fértil vega,
de cumbre en cumbre llega,
y arrasa por doquier;
se lleva los ganados
y las vides sin pausa,
y estragos miles causa,
¡qué gusto!, ¡qué placer!
Las voces y las risas,
el juego, las botellas,
en torno de las bellas
alegres apurar;
y en sus lascivas bocas,
con voluptuoso halago,
un beso a cada trago
alegres estampar.
Romper después las copas,
los platos, las barajas,
y abiertas las navajas,
buscando el corazón;
oír luego los brindis
mezclados con quejidos
que lanzan los heridos
en llanto y confusión.
Me alegra oír al uno
pedir a voces vino,
mientras que su vecino
se cae en un rincón;
y que otros ya borrachos,
en trino desusado,
cantan al dios vendado
impúdica canción.
Me agradan las queridas
tendidas en los lechos,
sin chales en los pechos
y flojo el cinturón,
mostrando sus encantos,
sin orden el cabello,
al aire el muslo bello…
¡Qué gozo!, ¡qué ilusión!
Quizás por ello me ha venido a la mente el poema de "La deseperación" de Espronceda.
Deseo a este personaje que le vaya bonito en su andadura fundamentalista.
Me gusta ver el cielo
con negros nubarrones
y oír los aquilones
horrísonos bramar,
me gusta ver la noche
sin luna y sin estrellas,
y sólo las centellas la tierra iluminar.
Me agrada un cementerio
de muertos bien relleno,
manando sangre y cieno
que impida el respirar,
y allí un sepulturero
de tétrica mirada
con mano despiadada
los cráneos machacar.
Me alegra ver la bomba
caer mansa del cielo,
e inmóvil en el suelo,
sin mecha al parecer,
y luego embravecida
que estalla y que se agita
y rayos mil vomita
y muertos por doquier.
Que el trueno me despierte
con su ronco estampido,
y al mundo adormecido
le haga estremecer,
que rayos cada instante
caigan sobre él sin cuento,
que se hunda el firmamento
me agrada mucho ver.
La llama de un incendio
que corra devorando
y muertos apilando
quisiera yo encender;
tostarse allí un anciano,
volverse todo tea,
y oír como chirrea
¡qué gusto!, ¡qué placer!
Me gusta una campiña
de nieve tapizada,
de flores despojada,
sin fruto, sin verdor,
ni pájaros que canten,
ni sol haya que alumbre
y sólo se vislumbre
la muerte en derredor.
Allá, en sombrío monte,
solar desmantelado,
me place en sumo grado
la luna al reflejar,
moverse las veletas
con áspero chirrido
igual al alarido
que anuncia el expirar.
Me gusta que al Averno
lleven a los mortales
y allí todos los males
les hagan padecer;
les abran las entrañas,
les rasguen los tendones,
rompan los corazones
sin de ayes caso hacer.
Insólita avenida
que inunda fértil vega,
de cumbre en cumbre llega,
y arrasa por doquier;
se lleva los ganados
y las vides sin pausa,
y estragos miles causa,
¡qué gusto!, ¡qué placer!
Las voces y las risas,
el juego, las botellas,
en torno de las bellas
alegres apurar;
y en sus lascivas bocas,
con voluptuoso halago,
un beso a cada trago
alegres estampar.
Romper después las copas,
los platos, las barajas,
y abiertas las navajas,
buscando el corazón;
oír luego los brindis
mezclados con quejidos
que lanzan los heridos
en llanto y confusión.
Me alegra oír al uno
pedir a voces vino,
mientras que su vecino
se cae en un rincón;
y que otros ya borrachos,
en trino desusado,
cantan al dios vendado
impúdica canción.
Me agradan las queridas
tendidas en los lechos,
sin chales en los pechos
y flojo el cinturón,
mostrando sus encantos,
sin orden el cabello,
al aire el muslo bello…
¡Qué gozo!, ¡qué ilusión!
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